Pienso en poesías mientras me baño
y no tengo donde escribir.
Salgo corriendo y dejo rastros de palabras y letras aguadas que se deslizan hacia el desagüe del baño y manchan el piso de madera para siempre
dejando el futuro impreso cual borra de café pero con forma de pies.
El hogar puede hacer de prisión a veces
Una jaula de cristal para tener a la pajarita embalsamada mientras mira por la ventana del avión y muere de ganas
de saltar y hacer sapito entre las nubes.
Salten todes sin paracaídas.
La comodidad es el opio donde agoniza nuestro canto.
Gato de Agua. Traficante de medias antideslizantes. Cuerpa en movimiento. Gerundio lover. Experta en no estar en ningún lado al mismo tiempo. Poeta, cantora y acuarelista nacida en Córdoba, enraizada en Salta y migrante en tierras sudamericanas.
27.12.17
20.12.17
2.12.17
Mishki
Todos los poemas tienen tu nombre,
también los de los otros.
Parece que todos los amores
y todas las amoras
te fueran dedicades:
las nutrientes y los fugaces
los melanco y las que
se encendieron en fuegos fatuos,
pero también
las eternas y los cotidianos
con mates y tostadas
o café y facturas
rellenas de pasta frola.
Todas las poesías tienen tu nombre,
también las de les otres.
también los de los otros.
Parece que todos los amores
y todas las amoras
te fueran dedicades:
las nutrientes y los fugaces
los melanco y las que
se encendieron en fuegos fatuos,
pero también
las eternas y los cotidianos
con mates y tostadas
o café y facturas
rellenas de pasta frola.
Todas las poesías tienen tu nombre,
también las de les otres.
30.11.17
noviembre.30
¿Por qué a veces lloramos con un solo ojo?
Si las lágrimas caen de un solo lado,
¿es que el eje está inclinado?
Si me pongo cabeza abajo,
¿Se guardará la tristeza
en la mente
para siempre?
O tal vez salga en raíces
por la coronilla
hacia la tierra
hasta brotar
por los pies.
Si las lágrimas caen de un solo lado,
¿es que el eje está inclinado?
Si me pongo cabeza abajo,
¿Se guardará la tristeza
en la mente
para siempre?
O tal vez salga en raíces
por la coronilla
hacia la tierra
hasta brotar
por los pies.
![]() |
| Jacarandá y hojas de otoño. Córdoba. |
22.11.17
noviembre.22
Cuando la sustancia de la poesía
se escapa por ese vacío silencioso que deja el agotamiento,
cuando tenés ahí todo lo que querés decir pero ya no tiene materia.
Cuando se filtran las palabras,
se van por la pinchadura del colchón,
se pierden como agua escurriéndose por el pelo.
Te tiemblan las piernas.
Te tiemblan las manos.
Te tiembla la voz.
Se abre el universo
infinito
de la pausa.
se escapa por ese vacío silencioso que deja el agotamiento,
cuando tenés ahí todo lo que querés decir pero ya no tiene materia.
Cuando se filtran las palabras,
se van por la pinchadura del colchón,
se pierden como agua escurriéndose por el pelo.
Te tiemblan las piernas.
Te tiemblan las manos.
Te tiembla la voz.
Se abre el universo
infinito
de la pausa.
14.11.17
noviembre.14
Tengo el cuerpo en un lugar
a donde ya
no pertenece.
Y qué hay de malo en no tener ganas.
No hay raíz más fuerte que la propia certeza.
Un cuerpo vacío -en cambio-
como un tronco seco
se desploma al mínimo peso.
Cómo será el mundo para la ausencia
Será como oídos apunados
o será
como estar debajo del agua.
Un devenir sordo
como la vida en silencio.
a donde ya
no pertenece.
Y qué hay de malo en no tener ganas.
No hay raíz más fuerte que la propia certeza.
Un cuerpo vacío -en cambio-
como un tronco seco
se desploma al mínimo peso.
Cómo será el mundo para la ausencia
Será como oídos apunados
o será
como estar debajo del agua.
Un devenir sordo
como la vida en silencio.
![]() |
| Quequén :: Necochea |
26.10.17
octubre.24
Cada vez que hay un sismo
pienso en el bambú y la toquilla,
cómo se acomodan con el viento.
El cemento se agrieta
y cae
sepulta miradas
imágenes estáticas
destellos lumínicos
caracoles mansos
escombros de tiempo
pero el bambú
tiene menos menos amarres
que vos
la toquilla es más liviana
que vos
con todo tu vuelo de manual
que no alcanza para levitar
en medio
del caos.
![]() |
| Ilustración de Ricardo Cavolo. |
24.10.17
Cuántas patas
Un lunar oscuro
se desliza
arácnidamente
sobre el fondo celeste.
Un dibujo al azar
sin patrón aparente
bailando
vayasaber
a qué compás.
Nos conectamos
telepática / mente.
Me dijo en un sueño
las brujas no necesitan conocerse
para tele chatear.
En eso pensando
me encuentro
con una araña
hablando
diciendo
te quiero
para dónde vas.11.10.17
Olvido
Los perros huelen el miedo
las personas, la inseguridad.
Si alguna vez te desconocí
fue por eso.
las personas, la inseguridad.
Si alguna vez te desconocí
fue por eso.
No necesito estar
en el panteón de tus caderas
y no,
todavía no es momento,
no me interesa.
En el proceso de des
sensiblización por roce
exposición o
anestesia
lo jodido
es que se borra todo por igual.
El cancerbero
depredador
no sabe distinguir
y ahí va.
No da tiempo a guardar nada.
Él sí guarda, traicionero
eso que jamás
hasta que un día
abre el portal
a fauces abiertas
el aliento fétido
la sombra que arde
el hielo
lo que quisiste olvidar.
en el panteón de tus caderas
y no,
todavía no es momento,
no me interesa.
En el proceso de des
sensiblización por roce
exposición o
anestesia
lo jodido
es que se borra todo por igual.
El cancerbero
depredador
no sabe distinguir
y ahí va.
No da tiempo a guardar nada.
Él sí guarda, traicionero
eso que jamás
hasta que un día
abre el portal
a fauces abiertas
el aliento fétido
la sombra que arde
el hielo
lo que quisiste olvidar.
21.9.17
septiembre.20
Una bañera vacía es el lugar perfecto para perder peso.
Es como flotar,
el cuerpo liviano
desatomizado
etéreo
sutil.
La bañera-útero, en cambio, lleva agua
en lo posible, bien caliente.
Cierro los orificios
hundida en la tibieza
soy invisible
y puedo no respirar.
Las plazas también son un buen lugar
para perder el nombre,
ida y vuelta en las hamacas.
Lo que me molesta del vaivén
es que a veces no hay ven,
sólo va... ¿y?
Entonces me guardo debajo de la cama,
junto con pelos, pelusas y algún que otro bicho.
Ahí sí, no hay nadie más,
sólo metiéndote conmigo acá
me podrías alcanzar.
Cierro los ojos en la bañera vacía
y me transformo en burbujas de aire.
Los detalles revelan la extensión
de todo lo que nos falta por conocer.
Escribo en mi mente cosas que después me olvido
mientras lijo un palito de rodete samurai
y el polvo cae sobre la nariz.
No estoy acá, no estoy allá.
Estoy en la lija que te va gastando.
A veces me voy por ahí
me pongo a cangrejear
a caminar de costado
y cuando quiero volver
la distancia es tanta
que me arritmia.
Como mucho puedo ir en diagonal
como para salir de la resaca
cuando la luz
¡claramente!
está adelante.
Entonces te grito
porque estoy lejos
y no sé volver.
Te grito mientras me ahogo,
tu figura borrosa está ahí
al alcance -y tan lejos- de la mano,
del otro lado de la gruesa capa de hielo
que yo misma forjé
con mi aliento.
Grito de esquirlas
que viajan a toda velocidad
y quedan suspendidas
unos-segundos-antes
formando un laberinto
de lanzas tornasoladas
como un bosque de cristales
de aspirina
en un vaso de agua.
Es como flotar,
el cuerpo liviano
desatomizado
etéreo
sutil.
La bañera-útero, en cambio, lleva agua
en lo posible, bien caliente.
Cierro los orificios
hundida en la tibieza
soy invisible
y puedo no respirar.
Las plazas también son un buen lugar
para perder el nombre,
ida y vuelta en las hamacas.
Lo que me molesta del vaivén
es que a veces no hay ven,
sólo va... ¿y?
Entonces me guardo debajo de la cama,
junto con pelos, pelusas y algún que otro bicho.
Ahí sí, no hay nadie más,
sólo metiéndote conmigo acá
me podrías alcanzar.
Cierro los ojos en la bañera vacía
y me transformo en burbujas de aire.
Los detalles revelan la extensión
de todo lo que nos falta por conocer.
Escribo en mi mente cosas que después me olvido
mientras lijo un palito de rodete samurai
y el polvo cae sobre la nariz.
No estoy acá, no estoy allá.
Estoy en la lija que te va gastando.
A veces me voy por ahí
me pongo a cangrejear
a caminar de costado
y cuando quiero volver
la distancia es tanta
que me arritmia.
Como mucho puedo ir en diagonal
como para salir de la resaca
cuando la luz
¡claramente!
está adelante.
Entonces te grito
porque estoy lejos
y no sé volver.
Te grito mientras me ahogo,
tu figura borrosa está ahí
al alcance -y tan lejos- de la mano,
del otro lado de la gruesa capa de hielo
que yo misma forjé
con mi aliento.
Grito de esquirlas
que viajan a toda velocidad
y quedan suspendidas
unos-segundos-antes
formando un laberinto
de lanzas tornasoladas
como un bosque de cristales
de aspirina
en un vaso de agua.
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