4.12.08

Posesiones inmateriales

Tengo estrellas que brillan en la noche pegadas en el cielo de mi habitación.
Tengo los mapas del tesoro de mis dias, con infinitas rutas alternativas, pegados en todas las puertas.
Tengo instrumentos de viento, percusión y cuerda que se tocan solos, esperando las manos de algún desconocido conocido.
Tengo almohadas de colores para reposar los sueños y mochilas vacías para ser cargadas con ellos.
Tengo esas mochilas con sueños para ser puestos en marcha y un ánfora liliputiense donde escondí el universo.
Tengo una casa rolante que me abriga y me cobija todo lo que mi ciudad no ha sabido hacerlo.
Tengo un cuaderno electrónico donde caben muchos mundos, pero no todos.
Tengo miles de historias encerradas en rectángulos de papel plegado y tinta.
Tengo también una cama de goma eva y una frasada de pluma que se hace un paquetito casi cuadrado.
Tengo cortinas fotocromáticas donde se ocultan los fantasmas.
Tengo un lápiz dorado de mil colores, y espirales que brotan de ellos y se expanden en el universo.
Tengo tu amor en éste y todos los mundos paralelos.
Tengo lucecitas, exactamente siete, que se prenden y me llaman cuando me pierdo.
Tengo cajones para sostener un tele que no veo.
Tengo discos de pasta y una bandeja con un angelito de 25 años.
Tengo sombreros que uso a la sombra y paraguas abiertos bajo techo.
Por último, tengo una cúpula escalonada que llega al cielo y cubre el colchón de nubes donde reposa mi cuerpo.